Omisión

El agua que dejas correr
se considera sucia.

El niño al que dejas soñar
se considera libre.

El tiempo que dejas pasar
se considera perdido.

La chica a la que dejas escapar
se considera herida.

Las cosas que intentas olvidar
son las que nunca olvidas,
y elegir es descartar,
de la misma manera que un acantilado,
desde abajo,
deja de ser un precipicio.

La ausencia es el ascua de la piel
con la que los bosques y las ciudades,
y las entrañas,
se reducen a cenizas.

Y hay menos caridad que hambre,
y más moribundos que camas,
y más huérfanos que hospicios,
de la misma manera que hay menos libros
que páginas en blanco,
y que hay más piedras
que esculturas.

Quien domina la arcilla
levanta un edificio.

Quien domina las aguas
le lucha a la corriente.

Llama a esa chica.
Juega tus cartas.
Vive sin miedo.

¡Levántate,
hostia!

¡Haz algo!

hazalgo

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